Las importaciones de Estados Unidos desde México crecieron un 7.4% durante 2025, consolidando al país como el principal socio comercial de la potencia norteamericana. Este fenómeno, impulsado por las tensiones geopolíticas con China y la revisión de cadenas de suministro globales, ha generado una transformación sin precedentes en el sector logístico mexicano.

Ciudades como Querétaro, León, Guanajuato y Monterrey lideran la expansión de centros de distribución, con inversiones que superan los 12,000 millones de dólares en infraestructura logística durante el último año. Las zonas industriales del Bajío registran tasas de ocupación superiores al 95%, mientras que nuevos parques industriales se desarrollan en estados como Coahuila, Nuevo León y San Luis Potosí.

Para los freight forwarders como Master Forwarding, el nearshoring representa tanto un desafío como una oportunidad. La demanda de servicios de consolidación de carga, despacho aduanal y transporte multimodal ha crecido exponencialmente. Las empresas que se instalan en México requieren cadenas logísticas eficientes que conecten puertos asiáticos con plantas de manufactura mexicanas y, finalmente, con centros de distribución en Estados Unidos.

Las rutas marítimas desde Shanghai y Shenzhen hacia Manzanillo y Lázaro Cárdenas han visto un incremento del 15% en volumen, mientras que el transporte terrestre cross-border por Nuevo Laredo y Tijuana opera prácticamente al límite de su capacidad. La planeación logística anticipada se vuelve fundamental para evitar cuellos de botella y sobrecostos.

En Master Forwarding, con más de 30 años de experiencia en comercio exterior, hemos adaptado nuestras operaciones para atender las necesidades del nearshoring: desde la coordinación de fletes marítimos desde Asia, hasta el despacho aduanal en territorio nacional y la entrega final en plantas de manufactura o centros de distribución.